El desarrollo del oleoducto Keystone XL tiene mucha controversia en el
público estadounidense. La mayoría del
debate es entre los republicanos (que creen que el oleoducto creará puestos de
trabajo y aumentará la seguridad energética de los Estados Unidos) y los demócratas
con el apoyo de los indígenas cerca del lugar donde el oleoducto sería (que
creen que los impactos medioambientales del oleoducto serán más importantes que
los beneficios económicos). Según el
articulo publicado en “El Espectador”, “El Oleoducto de la Discordia” por
Alvaro Corzo, los republicanos creen que el oleoducto reducirá el precio de la
importación de “tar sands” de Canadá hasta las refinerías de Texas en el Golfo
de México, y se crearán 250.000 puestos de trabajo. Sin embargo, los demócratas creen que se
crearán solamente entre 2.500 – 4.650 puestos de trabajo (y solamente 50 serán
permanentes), y el daño al medio ambiente sería más amenazante que el beneficio
económico. El artículo describe los “tar
sands” que el oleoducto transporte. “Tar
sands” son las formas más contaminantes de petróleo, porque el CO2 que está creando de los es muy peligroso al
capa de ozono, y algunas fugas amenazarán los recursos naturales y cuerpos de
agua dulce cerca del oleoducto. Presidente
Obama ha estado posponiendo la decisión a autorizar la construcción del
oleoducto, pero una decisión debe ser tomada pronto.
Corzo
tiene muchos puntos buenos en contra de la construcción del oleoducto, y para mí, creo que no lo debe ser construido. Primero, “TransCanada Oil” (la empresa que
controla el proyecto) dijo que “las fugas y los derrames son cosa del pasado”,
pero el artículo dijo que uno de sus oleoductos se rompió en el año 2010 y creó
una marea negra muy peligrosa que todavía no ha sido solucionada. Si una marea negra similar ocurriría con el oleoducto
Keystone XL, muchos recursos naturales que son importantes a los Estados Unidos
y su población indígena serán destruidos, y el gran acuífero Ogallala será
contaminado. Este desastre
medioambiental esté más importante que los 50 puestos de trabajo permanentes
que el Instituto de Estudio Laboral de la Universidad de Cornell en Nueva York
describió. Si el acuífero es contaminado,
millones de personas perderán acceso a agua dulce segura. Además, la tala de árboles y la contaminación
que resultará de la construcción del oleoducto será muy mal para el medio
ambiente. También, los Estados Unidos
deben invertir en energía renovable, no petróleo. Las emisiones de CO2 que crearía el nuevo
oleoducto amenazarán la capa de ozono y contribuya al cambio climático. Es mejor solucionar la pregunta de la
seguridad energética con muchos trabajos nuevos y el desarrollo en energía renovable. Organizaciones gubernamentales y
organizaciones no gubernamentales, como la EPA y la Universidad de Cornell,
están en contra con muchos científicos y economistas del oleoducto Keystone XL. Sin embargo, muchos políticos creen
profundamente que el oleoducto será bueno para los Estados Unidos. ¿Si fueras presidente, qué harías? ¿Cuál es tu mayor preocupación sobre el
oleoducto? ¿Crees que el beneficio
económico es más importante que el daño medioambiental?